Pero antes de regresar necesitaba entender una última cosa: qué había ocurrido durante los años anteriores y qué otras decisiones Sergio había tomado sin decirle nada.
Porque la póliza de ocho millones no era el único movimiento que él había preparado.
Había algo más antiguo.
Algo que comenzó tres años antes.
Mientras Sergio actuaba frente a todos como un esposo desesperado, Mariana empezó a reconstruir la verdadera historia desde el principio.
Cada documento, cada firma y cada conversación podían cambiar el significado de lo que había vivido.
Ya no estaba intentando salvar su matrimonio.
Estaba intentando recuperar su propia vida.
Y esta vez no iba a dejar que Sergio decidiera cómo terminaba la historia.