A sus 64 años, Eleanor había pasado años manteniendo la paz con sus vecinos. Pero cuando su factura de luz alcanzó de repente los 227 dólares, casi el doble de lo habitual, supo que algo andaba mal. Tras revisar sus electrodomésticos y el contador, finalmente descubrió la razón: su vecina Mónica había estado cargando su Tesla en secreto usando un enchufe conectado al garaje de Eleanor.Productos de lujo
Una noche, Eleanor confrontó a Monica y le pidió que desconectara el cable. Monica mostró poco remordimiento, argumentando que Eleanor vivía sola y que no podía necesitar tanta electricidad. Incluso le ofreció diez dólares y la llamó avariciosa. En lugar de discutir, Eleanor regresó tranquilamente a su casa y decidió que ya no toleraría más el comportamiento de Monica.