Con el paso de los años, el cuerpo femenino experimenta cambios completamente normales en prácticamente todos sus tejidos, incluyendo la zona pélvica.
Sin embargo, alrededor de este tema circulan numerosos mitos que generan una preocupación innecesaria. Uno de los más repetidos asegura que la cantidad de parejas íntimas modifica de forma permanente la estructura de los tejidos, una afirmación que no está respaldada por la evidencia científica.