PARTE 2: LAS TRES HIJAS QUE HICIERON TEMBLAR AL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL TRIBUNAL

 

—Y es una empresaria muy conocida.

 

Entonces Don Chema habló.

 

—Hay algo que nunca les conté.

 

Las tres hermanas se volvieron hacia él.

 

El anciano sacó del bolsillo interior de su chaqueta una pequeña llave oxidada.

 

—La encontré debajo de la manta de Sofía aquella madrugada.

 

Sofía la tomó con manos temblorosas.

 

En el metal había grabados dos números.

 

17-04.

 

Ernesto perdió todo el color.

 

—Dios mío…

 

—¿Qué ocurre? —preguntó Lucía.

 

El hombre señaló la llave.

 

—Pertenece a las antiguas cajas de seguridad de la familia Robles.

 

Sofía apretó la llave.

 

—Entonces vamos a descubrir qué escondieron.

 

Pero Ernesto negó lentamente.

—Hay un problema.

 

—¿Cuál?

 

Su voz se volvió apenas un susurro.

 

—Esa caja fue registrada a nombre de su madre. Y ayer alguien intentó vaciarla.

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