Pero sus palabras se quedaron conmigo.
“Querían silenciarme para siempre.”
No sé qué secreto llevaba Elena consigo.
No sé en quién había confiado.
No sé qué ocurrió durante los cinco meses que estuvo desaparecida.
Pero sí sé una cosa.
Alguien abandonó bajo la lluvia a una mujer de 95 años porque creyó que aquella carretera helada mantendría su secreto enterrado.
Se equivocaron.
Porque Elena despertó.
Y cuando finalmente encontró la fuerza suficiente para contar el resto de su historia, todas las personas que habían intentado borrarla estaban a punto de descubrir que algunas voces se vuelven todavía más fuertes cuando alguien intenta silenciarlas.