PARTE 2: LO QUE SALIÓ DE SU OÍDO

Pero antes de sentir alivio necesitaban conocer toda la verdad.

Entonces cayó algo del sobre.

Una fotografía.

Eleanor aparecía junto a dos niños.

Gideon tendría unos siete años.

La bebé en sus brazos llevaba el medallón de Clara.

Detrás de ellos había un hombre.

Rosalie reconoció inmediatamente su rostro.

Su padre.

Horace Ashford.

En el reverso, Eleanor había escrito:

Horace sabe quién es el verdadero padre de Gideon.

Debajo había otra frase.

Y por eso Abraham le pagó para destruir su oído antes de que el niño pudiera contar lo que escuchó aquella noche.

Rosalie sintió que la sangre abandonaba su rostro.

Gideon miró hacia la puerta.

Un caballo acababa de detenerse afuera.

Horace Ashford entró en la iglesia.

Pero no estaba solo.

A su lado caminaba una anciana.

Gideon se levantó lentamente.

La mujer lo miró.

Sus labios temblaron.

—Gideon.

Él no podía oírla.

Pero reconoció su rostro.

Rosalie también.

Era Eleanor Rook.

La madre que llevaba casi treinta años oficialmente muerta.

CONTINUARÁ EN LA PARTE 3…

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