Tenía 82 años cuando, después de examinarme, el médico me preguntó: —¿Alguna vez su esposo la ha obligado a hacer algo? Me asusté y respondí: —Sí… durante 54 años.

Durante 54 años no había intentado controlar mi vida.

Simplemente, cada noche, buscaba el peligro del que mi propio cuerpo ya no podía advertirme. ❤️

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