diecinueve años. Murió porque manejaste después de beber. Yo sobreviví, y utilizaste mi pérdida de memoria para colocarme tu culpa encima.
Vero respiró profundamente.
—Durante nueve años pensé que había matado a la persona que más quería. Mi madre murió creyendo lo mismo. Eso también fue una condena. Una que tú inventaste para salvarte.
Adrián lloraba.
Ella no.
—Si algún día te arrepientes deverdad, tendrás que aprender a vivir con lo que hiciste sin pedirme que yo te alivie el peso. Esa parte ya no me corresponde.
Semanas después llegó la sentencia.
Adrián fue declarado responsable por su conducta en el accidente y por las acciones con las que había ocultado la verdad. Recibió una pena de prisión efectiva.
Cuando lo llevaron fuera de la sala, Verónica no sintió alegría.
La cárcel de Adrián no le devolvería a Lucía.
Tampoco podría devolverle los últimos años con su madre.
Pero por