la lesión del cinturón era compatible con una persona sentada en el asiento delantero derecho.
Verónica no conducía.
Además, al revisar nuevamente el antiguo expediente, aparecieron detalles que entonces habían sido ignorados.
Adrián había declarado ser un automovilista que “pasaba casualmente” y se detuvo a ayudar.
Pero aquella madrugada tenía golpes en brazos y pecho que explicó diciendo que se había lastimado al romper una ventana parasacar a las jóvenes.
Nadie había cuestionado demasiado al supuesto héroe.
Nadie le realizó una prueba de alcohol.
Nadie investigó por qué estaba solo, de madrugada, exactamente en aquella curva.
Cuando la versión de Vero comenzó a sostenerse con pruebas físicas, la declaración antigua de Adrián dejó de parecer heroica.
Empezó a parecer una coartada.
Y luego apareció Karla.
Los investigadores encontraron mensajes en los que Adrián había hablado con ella sobre la posibilidad de que Verónica recuperara la memoria y sobre la conveniencia